Mundo ficciónIniciar sesión— ¿Tenemos una sangre tan antigua? — Se levantó riendo, mirando a su padre.
— Durante décadas, la Diosa nos ha concedido parte de sus poderes a nosotros, los alfas supremos, confiando en nuestro discernimiento para gobernar, proveer, guiar, defender y proteger a su pueblo. Pero, además de eso… — Decía el antiguo alfa a su hijo.
— ¡Y yo que pensaba que la lista era larga! — El joven lobo rod&oacut






