Años pasaron desde nuestra unión. Se establecieron consejos, y la diplomacia reinaba entre las especies. Aunque todavía había muchas guerras y conflictos, gran parte logramos contenerla mediante acuerdos y alianzas. Las brujas y los lobos ya no se mezclaban, y la sociedad humana había formado su propio gobierno, cada uno siguiendo sus propias reglas.
La ley de prohibición sobre las relaciones entre especies fue sancionada. Estaba estrictamente prohibido mantener relaciones amorosas o concebir u