Capítulo 65. Mentira.
Víctor soltó una carcajada. Áspera. Oscura. El sonido rebotó en las paredes de piedra de la suite principal.
No apartó la vista de Mariana. Ignoró la amenaza del teléfono satelital por completo.
—Aprieta el gatillo, Lidia —respondió Víctor hacia el altavoz. Cero dudas. Cero piedad—. Hazme el maldito favor. Esa mujer me vendió al consejo de patriarcas hace unas horas. Para mí está muerta.
A pesar de sus palabras, su mandíbula se tensó.
Por su parte, Mariana se sentó de golpe en la cama. Las sába