Capítulo 43. Enséñame a matar.
El cirujano retrocedió un paso, sorprendido por la agresividad de la paciente. Miró a Lidia buscando autorización.
Lidia abrió la boca para imponerse, pero una mano inmensa se apoyó en su hombro.
Alexander Voss intervino. Su ropa estaba sucia y manchada de sangre seca. Su presencia llenó el espacio de autoridad pura.
Miró a Mariana directo a los ojos. Evaluó su nivel de trauma. Vio el terror a perder el control reflejado en sus pupilas dilatadas. El magnate entendió el daño psicológico al insta