LIBRO: EL PROHIBIDO PADRE DE MI NOVIO
LAURA:
Todavía no había procesado la aparición de Landon, ni cómo había entrado al apartamento.
Porque no quería pensar, no ahora.
Pero todo conspiraba para que mi cordura volviera a su lugar.
Aquella llamada era una prueba más de ello.
Él miró la pantalla del teléfono, con la mandíbula tensa.
— Era Vicenzo...
dijo, dejando el aparato sobre el sofá como si estuviera arrojando el problema lejos.
— Parece que Landon ya habló con él.
Vi cómo escribió algo rápi