LAURA:
La llave pesaba en mi mano mientras el ascensor subía en silencio. Mi corazón latía con fuerza, como si estuviera a punto de cruzar una puerta hacia un mundo que no me pertenecía, y tal vez era exactamente así.
Cuando las puertas se abrieron, caminé hacia el departamento con el número indicado.
Respiré profundamente, introduje la llave y la giré. El ligero chasquido de la cerradura resonó en mis oídos.
Todavía tenía esa sensación, como si el alma estuviera regresando al cuerpo, de ten