Marie Moreau
—Vámonos querida, debemos descansar. — Me dice Mateo arrastrando las palabras.
—Está bien. — Digo nerviosa, cuando nos retiramos empiezan a bromear sobre lo que haremos esta noche y yo enrojezco hasta la raíz del pelo.
Estamos casados, pero tener intimidad no está incluido en nuestro acuerdo, avanzo en silencio como res a matadero.
— ¿Haremos el amor?— Me pregunta, mirándome a los ojos
—No. — Respondo con dificultad sin verlo.
—Solo una vez. — Me dice tomándome de la cintura y viénd