Mundo de ficçãoIniciar sessão—¡Siempre! —intentó reírse Mía mientras respondía con una broma a aquel: «Estás ardiendo».
—No seas infantil. Estoy hablando en serio —la apremió Leo, separándose un poco de ella—. Tienes fiebre. ¿No te sientes mal?
Mía apartó sus manos y dejó de sonreír.
—Estoy bien, no te preocupes.
Dio un par de pasos atrá







