Mundo ficciónIniciar sesiónContarle a Ángelo Di Sávallo que su hija menor, su princesita, su angelito, su florecita… había sido deshojada nada menos que por aquel remedo de Tarzán, le iba a provocar algo bastante parecido un infarto.
Pero más peligroso que eso fue cuando Alessandro, con singular alegría, agarró a Leo y a Guido por las nucas y los paró frente a Malena y Ryan respectivamente.
—A responder, muchachos. —fue lo ú







