Mundo ficciónIniciar sesiónTenía miedo. Mía tenía miedo y eso era imposible de ocultar, incluso cuando estaba sumida y concentrada en aquel beso con que Leo se hacía dueño de su boca.
—Lo siento, no puedo ahora —murmuró—. De verdad no puedo, Leo, perdóname…
Estaba lista para muchas cosas menos para enfrentar una conversación de índole emocional. Él vio sus ojos humedecidos y la dejó marchar, porque el d&i







