CAPÍTULO 48. MÍA...

Todavía era de día cuando el avión aterrizó en el aeropuerto de Valencia, pero ya había anochecido cuando los tres llegaron a Altea y leo estacionó aquel auto de renta en una de las calles principales.

—¿Tienes la dirección? —le preguntó a Guido, pero su padre se echó hacia adelante desde el asiento trasero y lo detuvo.

—Ni dirección ni nada —declaró—. Pareciera que

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Natalia SuárezNo creo que ella se deje explicar.. Pero quiero que lo haga, así lo deje sufrir un poquito por pelota
Vivi D'GalA esto le llamo "sufrimiento puro", o ya no sé si es karma. Encontrársela así. Temer que esté comprometida y, encima, con el corazón partido... buaaaa ☹
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