Mundo ficciónIniciar sesión—Mía…
—¡Dilo! —exigió ella, levantándose un poco para buscar su boca y se mantuvo allí, completamente abrazada a él, mirándolo a los ojos y gimiendo a medida que bajaba—. Por favor… ¡dilo!
—Lo… ¡ahahah…! ¡Lo entiendo! —gruñó Leo sintiendo cómo la invadía completamente.
Por un segundo se quedaron paralizados, jadeando







