Quince años.
Caminar por los pasillos del New York-Presbyterian Hospital-Columbia y Cornell fue como cruzar la senda de mi propio destino. Cada paso reflejaba años de dedicación, estudio y perseverancia. Yo, Catarina Piromalli, era ahora la Dra. Piromalli, neurocirujana en una de las instituciones médicas más renombradas del mundo. Al volver la vista atrás, recordé todos los obstáculos que había superado, las largas horas de estudio en Harvard, la residencia intensiva y, sobre todo, las decisiones que me ha