Caminamos fuera de la villa, y el sol brillaba en el cielo azul de la Toscana. El impresionante paisaje, con sus colinas ondulantes y viñedos, ofrecía una vista espectacular. Cada paso que dábamos alejaba la tensión del interior de la villa, y mi mente comenzó a aclimatarse a la idea de pasar la tarde con Michele.
Mientras explorábamos los alrededores, Michele mostraba un interés genuino en todo lo que la Toscana tenía para ofrecer. Hacía preguntas sobre la cultura local, la gastronomía y la hi