—¿Lo pasaste muy bien? —preguntó el rey Ares mientras ayudaba a salir a Helena del carruaje.
Ella lo miró y sonrió con fuerza, asintiendo con la cabeza con entusiasmo. Había una mirada brillante en sus ojos que calentó el corazón del rey.
—¡Sí! ¡La pasé increíble! Me encantó cada momento de la salida.
—¿Hmmm? ¿Incluso la parte de los mosquitos? —preguntó con las cejas arqueadas.
Helena se rió entre dientes mientras sacudía la cabeza.
—Excepto por la parte de los mosquitos. —dijo mirando sus pie