CAPÍTULO 67:
POV DE AZRIEL
El camino hacia el barrio bajo no preguntó mi nombre, y ese fue el primer corte, porque un camino que me conociera al menos habría recordado el peso que cargaba, pero este camino solo vio los harapos que me ordenaron vestir y la tierra que me froté en la piel hasta que incluso mis manos parecían no haber sostenido nunca nada más afilado que un cuchillo sin filo, y caminé con los hombros encorvados del modo en que caminan los mendigos cuando han aprendido que hacerse p