Capítulo 60:
ALESSIA
El vínculo se abre de golpe sin avisar, y me arrancan de mi cuerpo y me tiran al salón de la manada antes de que pueda tomar aire. Un segundo estoy en la cama del hospital, con el olor estéril del antiséptico punzándome la nariz, y al siguiente estoy arrodillada sobre piedra fría con la rabia de tres alfas arañándome las costillas. La furia de Axel llega primero, caliente y física, como un puño clavado directo en mi pecho; Asher sigue, más frío, preciso, cortando más profun