Xavier llegó al hotel donde se suponía que se encontraría con Jasmine, recogió las llaves de su ático y subió. Se sirvió una copa mientras esperaba a Jasmine, que se estaba retrasando, así que Xavier empezó a impacientarse. Miró su reloj y, justo a tiempo, la puerta se abrió con un crujido y Jasmine entró.
Llevaba una minifalda negra y una camiseta roja sin mangas que la hacía lucir extremadamente sexy. Sin perder un segundo, Xavier la agarró y la acorraló contra la pared. La besó con violencia