Llegó la mañana demasiado pronto, y era el primer día de trabajo de Valeria. Como vive en la misma casa que Xavier, esperaba que él la llevara a la empresa.
Ya le había enviado la mayoría de los detalles que necesitaría para su primer día de trabajo. Pero se fue antes que ella, así que decidió tomar un taxi.
Antes de salir de su habitación, Valeria se miró en el espejo una vez más y respiró hondo.
Salió de la mansión y, tras dar solo unos pasos, ya la seguía un coche.
—¿Piensas ir andando? —pre