Oficialmente, saldré con mi hombre.
Abro la puerta y atravieso el umbral, encontrándome con los rayos de un sol abrasador.
Caleb ya bajó del auto y viene caminando a pasos lentos por la escalinata de la entrada del bar.
Está usando una camisa a cuadros negros y rojos que hace que resalte su color de piel, el rubio de su cabello y el azul de sus ojos.
Todo él luce perfecto y fresco.
Agradezco a mi terquedad el haberme bañado… No importa si huelo a menta y pinos.
Luce demasiado guapo hoy.
Siempre