CADENCE
Mientras beso su piel, suelto el botón de su pantalón y le bajó el cierre. Quedando ante mis ojos la tela de sus calzoncillos.
Calzoncillos que parecen estar a punto de explotar.
Por su tamaño y posición, sé que le debe estar doliendo mucho.
Caleb sisea cuando acaricio con un dedo travieso el bulto que amenaza con rasgar la tela de su calzoncillo.
—Caddie, basta. —susurra, sonando sin convicción.
—Necesito que entiendas, amor. Y mientras eso sucede, voy a hacer esto a mi manera. —le di