Me muevo lo más rápido que puedo, pero no es suficiente para alcanzar mi tan anhelado clímax.
Caleb está disfrutando mis movimientos o al menos eso me hace creer por sus gemidos y siseos, pero hasta el momento, tampoco ha llegado.
—Caddie, estás muy estrecha aún. Vas a lastimarte. —susurra Caleb con una mirada preocupada y yo sonrío un poco.
— ¿Ahora sí me crees? —le pregunto con una ceja alzada.
Él me ignora por su orgullo y yo sigo moviéndome.
—Casi estoy ahí. —susurro y trato de moverme más