MI JEFE Y YO 3
IVY
Marcus intensificó sus esfuerzos, sujetando mis piernas con más firmeza para mantenerme abierta. Su boca insistía, y comenzó a succionar con más fuerza mis pliegues, provocando una respuesta más profunda en mí. Su lengua entraba y salía con un ritmo ferviente, presionando contra mi entrada sensible y haciendo que oleadas de placer me recorrieran.
Cambió su atención a mi clítoris, su lengua lamiéndolo con más urgencia y destreza. Presionó sus labios con fuerza alrededor de él,