Kate ante la neblina avanzó más despacio, porque era tan espesa que no se veía nada. Kate habia perdido la orientación y estaba perdida en la selva. Corrió y caminó 2 días seguidos, comiendo lo poco que encontraba, apenas había sacado una manta. Empapada se acurrucó a un árbol y se quedó dormida tiritando.
El sol comenzó a pegarle en la cara y la despertó, inmediatamente se puso en pie y empezó a correr de nuevo, pensando que los guerreros venían tras ella.
En efecto, Omhar se estaba alistando