Paula despertó insoportable, la enfermera ya no la aguantaba, la trataba mal, de inútil, torpe y lenta. Tampoco le gustaba lo que ella cocinaba, así que ella la acuso con Antonio.
-don Antonio, la señora Paula no quiere comer, me reta por todo, ya no sé qué hacer-
Antonio conocía cómo era Paula, al parecer al despertar también había recobrado su carácter -no te vayas, voy a verla-
Antonio salió de la oficina directo al departamento de Paula, allí se encontró a ella gritándole a la enfermera y lanzando la sopa por el aire.
Al ver a Antonio en la puerta se paralizó y se puso a llorar -Mi amorrrr, es que ella me trata mal-
-queee, ¡¡yo no la trato mal!!- le dijo la enfermera
-Antonio me tienes que creer- dijo Paula
-Paula, aún no te mejoras del todo, es necesario tener a una persona que te ayude-
-que se busque a otra, yo ya no aguanto sus malos tratos- dijo l enfermera tomando sus cosas
-¡¿te das cuenta cómo es?!- dijo Paula
Paula vístete para que vayamos al doctor, para que te revise y