Todos vieron cómo Peter arrancaba del gran salón, Ángela no supo que hacer, hasta que finalmente se fue a sentar.
Pasó adelante Andrés y llamó a su esposa Delhia, ella estaba ansiosa, porque sabía que él estaba trabajando en un proyecto por las noches. Andrés le pidió que se vendara los ojos y pidió a todos que lo acompañaran.
En fila salieron detrás de Andrés, él los hizo entrar a una sala y le sacó el vendaje de los ojos a Dehlia. Este es mi regalo para ti, sé que no hay que regalar cosas materiales, pero este es un regalo que nos dará tiempo para compartir en pareja y después como familia. Delhia miró el lugar era como un gran refrigerador, una sala donde podía guardar y conservar alimentos, así ella no se tenía que preocupar de ir al huerto a buscar alimentos, o de tener que ocupar todos los frutos en el día por miedo a que se perdieran.
-ohhh amor esto nos será de gran ayuda- dijo Delhia admirada
-si igual, Ultha, Monke y Omhar me ayudaron a construir este espacio, que está revest