Todos vieron cómo Peter arrancaba del gran salón, Ángela no supo que hacer, hasta que finalmente se fue a sentar.
Pasó adelante Andrés y llamó a su esposa Delhia, ella estaba ansiosa, porque sabía que él estaba trabajando en un proyecto por las noches. Andrés le pidió que se vendara los ojos y pidió a todos que lo acompañaran.
En fila salieron detrás de Andrés, él los hizo entrar a una sala y le sacó el vendaje de los ojos a Dehlia. Este es mi regalo para ti, sé que no hay que regalar cosas mate