Capítulo 37
Después de la extraña conversación con Aquiles he vuelto a casa, la verdad es que no me quiero arriesgar a verlo más y ser más débil ahora.

Me he liberado del bonito vestido que me han hecho y he tomado una ducha para liberarme de la arena que se me ha pegado en la piel.

Me pongo un camisón para dormir y me apresuro a recostarme en la cama que por primera vez no comparto con Aileen, pero estoy feliz por ella, en realidad más que feliz, porque sé que se une a un hombre que realmente vale la pen
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