Tres días. He sido prisionera de Kozlov durante tres días. Ninguna noticia de Dante. Ninguna noticia de nadie. Solo visitas interminables de mi padre y sus médicos tratando de ayudarme a recordar los códigos que supuestamente conozco. La herida de bala en mi costado palpita con cada respiración. Me cosieron me dieron antibióticos pero se negaron a darme analgésicos. Una mente clara ayuda a recordar mejor dijo el médico. Creo que solo quieren que sufra.
La puerta se abre. Kozlov entra con una mu