Mundo ficciónIniciar sesiónSylvana:
Abro un ojo y la luz del sol me cega. Estiro mi cuerpo y algunos huesos truenan en mi espalda. Siento mis labios hinchados, las piernas adoloridas y… oh, ya no soy virgen. Pestañeo varias veces y al volverme hacia atrás veo a Kaleb completamente dormido. Busco el reloj y señalan las 3 de la tarde.
Repaso en mi mente todo lo sucedido. Me he despert







