CAPÍTULO 11. PIERINA.
Stefano salió pronto a llamar a los médicos, Pierina despertó, sentía su corazón martillar en su pecho, era de felicidad por fin su Pieri despertaba Le hicieron estudios, exámenes y dos horas después, le dijeron que todo estaba bien, entró a la habitación se acercó a ella, tomó su mano ella solo lo miraba, no conocía a ese hombre que tocaba su mano y la llamaba mi pequeña traviesa, quien era ese atrevido, que le decía como le decía su amor de niña, su Téfy.
Téfy era su amor platónico su amo