Mundo ficciónIniciar sesiónPov: Adrián Cortés.
— No puede llevársela, yo… le acabo de prometer que si no se la lleva, la dejaré para siempre. Esto es mi culpa, Félix, Dios me castiga por mis pecados, con ella —miro a Félix sin poder disimular mi angustia y desespero. Su ceño se frunce y niega. — ¿Qué estás diciendo, Adrián? —suspiro acongojado. — Que no quiero que su vida acabe por culpa de mis pecados, no la ensuciaré, no a ella, así tenga que alejarme para que esté feliz y v






