Punto de vista de Hannah
Besé a mi mamá por cuarta vez de despedida. “Asegúrate de volver con premios,” pude oír a papá decir mientras salía de casa.
“Ahí está nuestro lindo ángel,” dijo tío Fred cuando entré en su auto. Resoplé.
“Tío Fred. ¿Tengo que ir al campamento cada temporada?” pregunté. Sentía que este iba a ser diferente.
“Bueno, como hija de predicador, si no estás tú, ¿quién estaría?”
Sacudí la cabeza, qué más da ser hija de predicador,
lástima que no era tan santa como pensaban. Me