—Promete que no te olvidarás de nosotros, Anna —le pide Martina a la pelinegra, por lo que ésta a sabiendas de la chica está sentimental por muchas cosas, la abraza con más fuerza antes de subir al carruaje Moguer en donde la llevará su mismo padre.
—No te preocupes, Martina. Si es necesario escaparme para venir a verlos lo haré —promete ella, al borde del llanto.
Dolores le pide perdón con cada mirada y Anna solo puede abrazarla y llorar con ella.
Y así es como sube al carruaje, después de