Él tiene razón. Y, sin embargo, no puedo simplemente dejarlo ir. Lo he estado observando todo el día, tocándome a escondidas cada vez que puedo, pensando en besarlo, pero sin poder hacerlo, imaginándolo desnudo frente a mí, recordando cómo se ve cuando se acaricia para mí por la noche. Estoy completamente nerviosa y ninguna cantidad de tocarme me va a satisfacer. Además, ¡quién sabe cuándo lo volveré a ver!
_ Espera un segundo _Me alejo de él y me lanzo hacia las puertas abiertas.
Parece que