La voz de Abraham llama mi atención. Le está gritando al conductor del tractor, mostrando un pulgar hacia arriba. Supongo que están todos listos para partir, lo cual es bueno porque el vagón de heno gigante está bloqueando una gran cantidad de espacio valioso.
_ ¿Y cómo se está tomando esta visita sorpresa?
Me encojo de hombros sin comprometerme. El rostro de la anciana se tuerce.
_ Bueno. Deja que ese chico se retuerza de celos. Se merece cada segundo de ello. Cielos, si tuviera un hombre a