La zona hasta donde Ryoichi condujo no era otra que el camino hacia su base, pasando por supuesto por la base de Kiyan, todo con el único objetivo de probar que tanto era capaz de recordar o no. En la distancia ya comenzaba a iluminar el sol del amanecer, iluminando el camino del bosque y claro, iluminando el amplio inmueble que era la antigua base de Kiyan. Sin embargo, el alfa no parecía tener ningún tipo de reacción, ni siquiera se veía interesado en mirar alrededor y ver lo que le rodeaba,