Renato manejó sin rumbo durante un largo tiempo, furioso, triste y dolido por todo lo que le estaba sucediendo.
Aturdido y confundido ya no sabía qué creer, por un lado quería confiar en Aitiana, porque ella era el amor de su vida, pero la escena que vio no la podía sacar de su mente, ese recuerdo lo estaba torturando.
Y por otra parte kiara le decía que ellos estaban felices, que tenían una relación y él como un tonto le creyó.
Llegó a un lago, frenó el auto, se bajó y se sentó debajo de un ár