Renato se despierta y no entiende en donde esta, todo le parece extraño y luego recuerda que está en la casa de Melek.
Se gira y la busca, pero no la encuentra.
Se levanta y camina por el pasillo y abre una puerta, observa y ahí está ella, durmiendo muy plácidamente con su diminuta ropa interior de encaje, que no deja nada a la imaginación, sino todo lo contrario.
Renato la observa traga saliva y cierra la puerta, la deja descansar
Aún no había notado lo bella que era Melek.
Se va a la cocina