Elian siente el golpe en su mejilla, su rostro se gira bruscamente del impacto, por impulso levanta su mano, pero se contiene, es Aitiana quien está parada frente a él y se tiene que calmar o tendrá problemas con sus padres.
- Suéltame, quita tus sucias manos de mi brazo y nunca, pero nunca más vuelvas a tocarme, me oíste.
Elian con mucha impotencia, la suelta - Escúchame bien, eres mi esposa y vas a tener que aceptarlo, te guste o no te guste y si no quieres que yo me vaya con otras mujeres, de