Acá manda el corazón y no la razón.
Renato se queda pensando, en todas las ilusiones que tenía para este cumpleaño, iban a anunciar a todos su compromiso y él tenía una gran sorpresa, le pediría matrimonio a Aitiana.
Tarda en responder — No sé mamá, mañana veré que hago.
— Renato necesitamos hablar contigo hijo, porque no vienes a casa así podemos conversar tranquilos, es muy importante que hablemos.
— ¿Qué pasa mamá? ¿Sucede algo con vos o con papá?
— No hijo, nosotros estamos bien.
— Mamá, ahora estoy acá junto a Melek y estamo