150. La historia de la libélula.
Narrado por Abby.
Cuando desperté era mi hermano el que estaba a los pies de mi cama, no sabía cuánto tiempo había dormido, pero una cosa estaba clara, ya no estaba en su apartamento, ya no estaba junto a él.
- Rogger – le llamé, haciendo que él girase su cabeza para observarme, dándose cuenta de que al fin estaba despierta - ¿qué…? – negó con la cabeza, y entonces me callé, momento que él aprovechó para hablar.
- No quisimos despertarte – comenzó - así que te traje con cuidado y te acosté –