Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos rayos del sol asomaban por la ventana abierta del cuarto, las aves cantaban anunciando un nuevo y bello día. Clara entre abrió sus ojos, su garganta le dolía, llevó una de sus manos para frotarse el cuello, tratando de aliviar ese ardor, pero no parecía surgir efecto.
La pequeña de diez años, recordaba todo lo sucedido la noche anterior, sabía que en ese momento alguien la había llevado a su cuarto. Se levantó br







