Mundo de ficçãoIniciar sessãoDulces sonrisas, llenaban su vida, minutos que apaciguaban la desesperación que guardaba en su corazón, inmensas ganas de recibir afecto, sin la sombra de la culpa por detrás.
Sus mañanas y tardes, en compañía de su amigo Maxi eran lo mejor del día, un brillo de paz la cubría, al menos en ese corto periodo, a pesar que solo compartían el mismo camino, eran momentos de óseo que no cambiaría por nada.
La






