EPÍLOGO
TIGER FORD
Las pierdas han caído sobre mi cuerpo, logro ver borroso a los soldados del comando central que intentan auxiliarme. Empiezo a desesperarme al recordar que el amor de mi vida ha quedado dentro de ese lugar. La explosión me tomó por sorpresa y aunque casi todo mi cuerpo me duele no puedo dejarla allí a la deriva e indefensa en contra de Sakune Toshiba.
El coronel me da la mano y gracias al cielo solo tengo algunos hematomas, alguien en el fondo me pide que debo aguardar hasta