—La mejor pijamada de todas —expresa una chica que se comía a Arden con la mirada.
—¿Y a que bajaron? —pregunta Arden incómodo.
—A comer helado —responde Maya.
—Eso suena genial… nosotros iremos a dormir en la habitación huéspedes —avisa Dione.
—Si claro —dice en tono sarcástico.
—Que suerte tienes —halaga la chica a Dione.
—Lo sé.
Dione le sonríe y se lleva a Arden por las escaleras, entran a la habitación y la cierran con seguro.
—Espero no que haya más interrupciones —dice Arden y b