ADAMO/DEMON
No pude contenerme más y la besé, aquí mismo, sin importarme el lugar. Tal vez no era el correcto para tenerla de esta manera, pero no podía detenerme, no podía apartar mis manos y mi boca de ella, me estaba volviendo loco desde aquel día en la piscina cuando nos besamos.
No tenía sentido negarlo, la deseaba y mucho. En el momento que la vi aquí la sangre me ardió, seguía furioso, pero no con ella, sino conmigo mismo. Debí haberla dejado ir en el instante que tuve la oportunidad par