Por Louise Connelly
—Prometo que te contaré, la verdad de mis actos y toda la verdad de lo que hemos hecho con mis secuaces, pero no te enojes con ellos, enójate conmigo, ellos no tienen la culpa de mis ideas locas— es lo único que se me ocurre decirle a mi papito que me mira con una ceja alzada y, literal, no sé dónde esconderme ahora—, pero te juro que todo lo que hice es porque los amo.
—Está bien, pero no quiero que me escondas más lo que hás hecho en todo este tiempo.
—Te lo prometo, de ve