—No hay de otra. Me llevaré todo y destruiré lo que quede del bunker. ¿Tengo el permiso?
—También eres el dueño. Todo lo que hemos averiguado lo hemos enviado a ese servidor. No te pongas a pelear, no es una opción. Saca las armas si te da tiempo.
—Si señor. Llegaré antes, Yaro. No podré terminar las diligencias.
—Primero tu vida, luego la información. Ya despierto a Jabir para quitar los escombros y la maleza para que el helicóptero pueda aterrizar sin problemas. No te enfrentes Gamal, esa es