—Fui claro con mi jefe, de mi atracción hacia ti. —Ya que estábamos hablando y tenía el aval de Yaro le confesé—. Sabes a qué agencia pertenecíamos, —afirmó—. Yo fui quien mató a los hombres que te intentaron matar esa mañana que tu suegra acusó a tu madre de ladrona. —Sus ojos se abrieron—. Ya llevaba un par de días vigilándote desde entonces. Estamos hablando con la verdad, y de eso deben estar hablando el capitán con Salomé. Desde lejos me gustaste, no me preguntes por qué, pero la soledad q