Decir que estaba tranquila era pura mentira. El señor Gamal nos había puesto al tanto de que nos seguían y me preocupaba el saber que Onely estaría en plena situación de persecución.
—Hijo, mantente con la cabeza abajo.
—¿Qué piensan hacer?
—Jabir los perseguirá para que sientan presión, trataremos de sacarlos del camino y si no se logra Yaro lo hará. —sonó su celular.
—Dime, Yaro.
—Sal del pueblo, Jabir ya se encuentra detrás de ellos, no queremos tener civiles heridos por alguna bala perdida.